El Real Madrid y el FC Barcelona son los protagonistas del Clásico, el duelo más esperado de LaLiga. Se trata de una rivalidad histórica que trasciende las fronteras de España; no nos cansamos de ver niños, jóvenes, adultos de todo el mundo luciendo las camisetas de los ídolos más grandes; el Messi del Barça o el Ronaldo de los merengues.
El ocaso ha caído sobre aquellas épocas, sobre todo para el Barça que ha estado sumergido en un espiral de mala racha durante una década, circunstancia que el Real Madrid ha aprovechado para presumir de sus triunfos en LaLiga. Pero esta temporada parece estar trayendo vientos de cambio. Con 27 puntos en la tabla, el Barça va primero y las apuestas enloquecen. Compara las ofertas de las mejores páginas de apuestas deportivas en España en esta reseña para seguir de cerca el campeonato.
Todos hablan de Hans Flick, el técnico que ha logrado sacar a los culés de la sombra del fracaso. Su estrategia de juego dista, no solo de las implementadas por sus antecesores en el FC Barcelona, también de las de su mayor contrincante: Carlo Ancelotti. El choque de estilos ha profundizado la competencia entre los clubes que desde su primer enfrentamiento en 1905 permanece intacta.
Las tácticas de los maestros
A pesar de las diferencias, el alemán y el italiano comparten un pasado; ambos tuvieron la oportunidad de dirigir el Bayern de Múnich. Ancelotti estuvo al mando entre 2016 y 2017. El triunfo en la Bundesliga no fue suficiente, los malos resultados en la Champions y las tensiones con el equipo precipitaron su salida. Flick llegó en 2019 y arrasó en la temporada llevándose la Bundesliga, la DFB-Pokal y la Champions League bajo el brazo.
LaLiga 2024/2025 vuelve a encontrar a los dos técnicos dejando en evidencia el choque de metodologías implementadas en el campo de juego. A Ancelotti se lo ha aplaudido por su gran capacidad para crear defensas sólidas, dejando libres a delanteros como Mbappé y Vinicius Jr para que hagan su magia en el ataque. Se caracteriza por tener un estilo directo de juego que no elude el contragolpe si hace falta, aunque se basa en la posesión del balón.
En cambio, Flick tiene una perspectiva de ataque más agresiva. Se caracteriza por usar dos pivotes, lo que se opone a la clásica formación del Barça con un solo pivote, como lo fue muchos años Busquets. Con los dos pivotes, Flick busca mayor equilibrio dado que los pivotes se caracterizan por recuperar la pelota y distribuir el juego. También se caracteriza por tener un delantero central bien definido, un 9 de área.
Por la formación que tiene el Barcelona, Flick puede utilizar a Robert Lewandowski como delantero central, que es una gran garantía de goles y de solvencia en el área; el polaco lo ha demostrado la semana pasada, cuando cumplió con la “ley del ex” contra el Bayern sumando una ilusión a los azulgranas que vibran alto esta temporada. Del otro lado, Angelotti cuenta con gambeteadores como Rodrygo y Mbappé que son dos peligros para el Barça; veloces, menos fijos y determinados a robar el balón.
La clave detrás del resurgimiento del Barça
De cara al primer Clásico de LaLiga las pulsaciones de los aficionados se aceleran. La previa del evento se vive como una instancia determinante, como si una verdad fuera a revelarse, como si el Barcelona tuviera que confirmar que sí, que efectivamente ha regresado a ser el rival que fue. El equipo de Flick atraviesa un buen momento y entrenador no se ha privado de decir que lo está disfrutando. Del otro lado, Angelotti mantiene silencio.
Los blaugranas han roto los pronósticos que los sujetaban al segundo puesto. Hoy lideran la tabla con 27 puntos, pero no hay que perderse en la euforia. Son solo 3 puntos los que marcan la diferencia con el Real Madrid que, sin dudas, desenfundará toda su potencia en el campo para recuperar su intachable reputación. Cuatro puntos abajo El Atlético sostiene las apuestas y predicciones del tercer puesto.
Los analistas de fútbol retroceden sobre las decisiones de Flick para identificar cuál ha sido la clave que ha sacado a los azulgranas de la mala racha. Todos coinciden en un aspecto; la consolidación de un plantel joven. Flick se ha aventurado en la incorporación de talentos como Lamine Yamal, Fort y Cubarsí, jugadores que no superan los 18 años y que han demostrado un nivel de lucidez y habilidad conmemorable.
Más allá del desenlace del Clásico, el resurgir del Barcelona arroja luz sobre la estrategia de Flick de reunir talento joven en el equipo. Una maniobra arriesgada, dado la experiencia ha demostrado que las plantillas nuevas requieren de tiempo para mostrar resultados sólidos. Pero la circunstancia que atravesaba el Barcelona imploraba un cambio transformador. A pesar de las críticas, la estrategia parece estar dando resultado. Los culés avanzan despertando las ilusiones por destronar a los merengues llevándose una nueva Copa.
