Con un golazo del malagueño, el Real Madrid toma ventaja en la ida de la primera eliminatoria de la Liga de Campeones.
Carlo Ancelotti recuperó a Nacho y Tchouaméni para el regreso del Madrid a la Champions, pero perdió a Jude Bellingham. A pesar de ello, el italiano logró recomponer una defensa golpeada por la ausencia de centrales, apostando nuevamente por Lunin en portería y seleccionando a Brahim para reemplazar al astro inglés.
El retorno del Real Madrid a la Champions no estuvo exento de polémica. Apenas habían transcurrido dos minutos cuando el árbitro anuló un gol al Leipzig por un fuera de juego tras un rebote en un córner. Sesko había adelantado al equipo alemán, pero la decisión arbitral negó el tanto.
Lejos de desanimarse, el Leipzig continuó presionando al Madrid, que no logró imponerse en el partido hasta aproximadamente el minuto 20. Durante ese primer tramo, Sesko tuvo dos oportunidades claras más para abrir el marcador. En la primera, Lunin evitó el gol, mientras que en la segunda el balón se fue al lateral de la red.
El equipo blanco comenzó a aproximarse al área rival con Vinicius, pero sus intentos individuales no encontraban conexión con Rodrygo.
El Madrid abrió el marcador al inicio de la segunda mitad con un gol espectacular de Brahim. El jugador malagueño se adentró en el borde del área, dejó atrás a dos defensas con un regate y lanzó un disparo imparable al palo largo, dejando sin opciones a Gulacsi.
El gol permitió al Madrid intensificar su juego, aunque aún le costaba generar peligro en el área local. Las dos ocasiones más claras llegaron casi al final del partido. Primero, Dani Olmo intentó con un disparo desde lejos que Lunin detuvo con seguridad, y luego Vinicius estrelló el balón en el poste tras una excelente jugada individual.
Sesko tuvo otra oportunidad clara con un disparo desde dentro del área que Lunin logró detener con una gran parada. La jugada estuvo precedida de una disputa entre jugadores de ambos equipos, ya que Brahim se detuvo al sentir una lesión.
