El organismo rector del fútbol africano ha decidido despojar a Senegal del campeonato continental y otorgar el triunfo a Marruecos tras los incidentes ocurridos en el partido decisivo, donde el conjunto senegalés llegó a plantearse abandonar el terreno de juego por desacuerdo con el arbitraje.
La Confederación Africana de Fútbol anunció este martes la retirada del título a Senegal y la proclamación de Marruecos como nuevo campeón, dos meses después de una final marcada por la controversia. Durante ese encuentro, el combinado senegalés protestó duramente varias decisiones arbitrales y llegó a amenazar con no continuar el partido.
“En aplicación del artículo 84 del reglamento, se declara a la selección de Senegal como perdedora por incomparecencia en la final (…) fijando el resultado en 3-0 a favor de la Real Federación Marroquí de Fútbol”, señala el comunicado oficial difundido por la CAF.
El momento más tenso se produjo en los minutos finales del encuentro, cuando el árbitro señaló un penalti muy discutido a favor de Marruecos con el marcador aún sin goles. Tras varios minutos de incertidumbre y protestas, los jugadores de Senegal regresaron al campo para completar el partido.
El futbolista Brahim Díaz, una de las figuras destacadas de Marruecos y jugador del Real Madrid, falló el lanzamiento desde los once metros. El duelo se prolongó hasta la prórroga, donde Senegal logró imponerse por 1-0 gracias a un tanto de Pape Gueye, centrocampista del Villarreal CF.
Recurso de Marruecos y resolución disciplinaria
La decisión de la CAF llega tras el recurso presentado por la federación marroquí, que denunció una supuesta incomparecencia del equipo senegalés durante el episodio de tensión en la final, al considerar que el abandono momentáneo del campo se produjo sin autorización arbitral, tal y como establece el reglamento de la competición.
En un comunicado difundido este mismo martes, la FRMF explicó que su objetivo no era cuestionar el rendimiento deportivo, sino exigir el cumplimiento de las normas. “Nuestro enfoque se centra exclusivamente en garantizar la correcta aplicación del reglamento”, señaló la entidad.
Asimismo, la federación marroquí reafirmó su compromiso con el respeto a las reglas, la transparencia en las competiciones y la estabilidad del fútbol africano. No obstante, también fue sancionada por su responsabilidad en la actuación de los recogepelotas durante el partido, así como por interferencias detectadas en la zona de revisión del VAR.
