La destacada jugadora de bádminton, Carolina Marín, ha sido diagnosticada con una rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha, así como una rotura del menisco interno y externo. Esta lesión ocurrió durante las semifinales de los Juegos Olímpicos de París, donde tuvo que retirarse del torneo.
Este lunes, Marín fue recibida en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas por decenas de aficionados que la aplaudieron y mostraron su apoyo. La jugadora española, visiblemente afectada y «destrozada», agradeció el gesto de sus seguidores tras regresar de la competición.
La lesión de Marín es particularmente preocupante dado que ya fue operada de la misma rodilla a comienzos de 2019 por una rotura del ligamento cruzado anterior. El parte médico, hecho público por sus representantes esta tarde, confirma la gravedad de la situación.
«Próximamente se hará una valoración para determinar el tratamiento y concretar la fecha de la operación«, explica la nota informativa, dejando en claro que Marín tendrá que someterse a una nueva intervención quirúrgica para tratar su lesión.
La lesión de Carolina Marín representa un duro golpe para la atleta y sus seguidores, quienes esperaban verla triunfar nuevamente en los Juegos Olímpicos. Su regreso a las canchas dependerá del éxito de la operación y del proceso de rehabilitación que seguirá.
