El Atlético de Madrid firmó una noche histórica en el Metropolitano al imponerse con claridad al Real Madrid (5-2) en la séptima jornada de la liga EA Sports. Los rojiblancos, con un Julián Álvarez brillante como protagonista, aprovecharon sus ocasiones y acabaron celebrando un triunfo que devuelve la sonrisa al equipo de Simeone.
Los goles locales fueron obra de Le Normand, Sorloth, Julián Álvarez por partida doble y Griezmann, mientras que por el lado visitante marcaron Mbappé y Güler.
Un primer tiempo de ida y vuelta
El choque arrancó con intensidad. El Atlético salió decidido a mandar y muy pronto Sorloth tuvo la primera ocasión clara, aunque Courtois y Militao evitaron el gol. La insistencia colchonera se tradujo en el 1-0: un centro de Giuliano desde la derecha fue cabeceado por Le Normand al fondo de la portería en el minuto 14.
Sin embargo, el Madrid respondió con su habitual pegada. Una buena combinación entre Güler y Mbappé terminó con el francés definiendo ante Oblak para empatar. El tanto dio alas a los de Xabi Alonso, que poco después voltearon el marcador gracias a una acción de Vinicius por la izquierda que asistió a Güler para el 1-2.
Cuando parecía que los blancos se marchaban al descanso en ventaja, llegó la reacción local. Primero un gol de Sorloth fue anulado por mano, pero en la última jugada de la primera parte el noruego, esta vez sí, cabeceó un centro de Koke para devolver la igualdad (2-2).
Julián Álvarez, decisivo tras el descanso
Nada más reanudarse el partido, el colegiado señaló penalti por una acción peligrosa de Güler sobre Nico González. Julián Álvarez tomó la responsabilidad y engañó a Courtois desde los once metros, poniendo el 3-2.
El delantero argentino, en estado de gracia, amplió la renta con un espectacular lanzamiento de falta que sorprendió al guardameta belga y encendió al Metropolitano. Con su doblete, Julián completó una semana perfecta tras haber brillado también en Champions.
El Atleti controla y Griezmann sentencia
Xabi Alonso trató de reactivar a su equipo con los cambios de Rodrygo y Mastantuono, pero la defensa rojiblanca se mostró más firme que nunca. El bloque de Simeone cerró espacios y apenas concedió opciones a los atacantes madridistas.
En los compases finales, cuando parecía que el marcador quedaría en 4-2, Baena rompió la zaga blanca y asistió a Griezmann, que no perdonó y firmó el quinto tanto. Una “manita” que no se veía en un derbi desde mediados del siglo pasado.
Una victoria con sabor especial
El Atlético de Madrid cerró así una semana redonda tras encadenar dos triunfos en derbis consecutivos, recuperando confianza y escalando posiciones en la tabla.
El Real Madrid, por su parte, sufre un duro revés que le complica la lucha con el Barça en lo alto de la clasificación y evidencia la necesidad de ajustes defensivos.
Ahora, ambos equipos miran a Europa: los rojiblancos recibirán al Eintracht de Frankfurt, mientras que los blancos viajarán hasta Kazajistán para medirse al Kairat Almaty.
