Convertirse en capitán y la experiencia de la paternidad han coincidido para Iñaki Williams en un verano intenso con los Williams como protagonistas. El delantero asume con orgullo el liderazgo del Athletic Club, consciente de ser el primer jugador negro en portar el brazalete en este momento de la historia. Reconoce a sus padres por haber hecho posible este destino y enfatiza que sin ellos ni él ni Nico habrían alcanzado este hito.
Dos hermanos, juntos al máximo nivel en el mismo vestuario, ya marcan un precedente poco común. Iñaki remarca que son toda una inspiración para quienes llegan de otras tierras buscando oportunidades: «Somos referentes en Euskadi y en España. Al igual que otros compañeros, representamos a quienes vienen aquí a luchar por su futuro. Ante el auge de discursos extremistas, nosotros mantenemos nuestro compromiso y procuramos responder trabajando y demostrando con hechos», sostiene.
Un verano agitado para los Williams y el Athletic.
El apellido Williams sigue presente en la historia rojiblanca. A Iñaki le ha tocado afrontar una posible marcha de Nico tras semanas marcadas por el ruido mediático. El hermano mayor reconoce los muchos intereses de clubes de Nico: «Es normal que destaque nuestro ‘Starboy’. Tiene un nivel altísimo y su cláusula podría ser asequible para equipos poderosos».
Afirma que Nico tenía clara la intención de quedarse, pero las noticias constantes y ciertos incidentes dificultaron todo: «Las situaciones negativas efecto e hicieron dudar; hubo hechos que mancharon lo que el club buscaba, como ataques a un mural o daños a su coche. Todo ello pesa psicológicamente», lamenta Iñaki.
El mural de los hermanos Williams resultó dañado nuevamente en Barakaldo.
“En lo familiar, ha sido una etapa dura”, continúa, asegurando que Nico decidió mantenerse al margen y reflexionar en silencio. «Todos merecen decidir su camino. Muchas veces no se ha sido justo con mi hermano», afirma Iñaki.
Sobre el ambiente vivido, fue rotundo: «Las redes traen muchos problemas, pero al ir por la ciudad, los aficionados te apoyan y desean que sigas. Eso es el Athletic, no quienes hacen pintadas ofensivas o promueven divisiones», defiende Williams, valorando la actitud de la gran mayoría.
La posible salida de Nico fue tema recurrente especialmente por los rumores sobre un fichaje por el FC Barcelona. Iñaki describe todo como una campaña mediática que puso presión en casa: «Mi hermano supo mantener la calma. Fue complicado emocionalmente. Los seguidores deben entender que decidir sobre el futuro no es algo sencillo».
Recuerda que figuras como Julen Guerrero vivieron presiones similares. “Esto probablemente volverá a ocurrir cuando surja otro gran talento”. Para Iñaki, continuar compartiendo equipo con Nico es un sueño que sigue vivo, y confía en que algún día su hermano también podría ser capitán.
Nuevos retos desde la humildad
Discreción y ambición. Ese es el lema que Iñaki quiere seguir proyectando en el Athletic para la nueva temporada, cuando la Champions volverá a resonar en San Mamés. “La motivación es máxima”, reconoce. Los objetivos se marcan con prudencia: los últimos años bajo el mando de Ernesto han obtenido importantes logros, y la Copa sigue siendo prioritaria. Sabe que el verdadero crecimiento se consigue compitiendo por Europa: “Asegurar un puesto continental es crucial para seguir progresando”.
