El portero culé fue decisivo para rescatar un punto frente a un Rayo que dominó buena parte del partido
El Barcelona logró salir con vida de su visita al Estadio de Vallecas gracias a una actuación estelar de Joan García. El joven guardameta, fichado este verano por 25 millones, fue el gran protagonista del empate 1-1 ante un Rayo Vallecano que fue superior en gran parte del encuentro. El conjunto local firmó un gran partido ofensivo, pero se topó una y otra vez con las intervenciones del portero catalán.
El encuentro se abrió con intensidad y alternativas para ambos equipos. El Rayo, lejos de especular, salió a presionar alto y generar peligro por bandas. La primera gran ocasión fue para Ratiu, que se encontró con un pie salvador de Joan García. Acto seguido, Ferran Torres y Lamine Yamal intentaron responder sin éxito para los visitantes.
La polémica apareció en el minuto 40, cuando Lamine cayó dentro del área tras un leve contacto con Chavarría. El árbitro señaló penalti, pero no pudo ser revisado por problemas técnicos en el sistema de videoarbitraje. El propio Lamine transformó la pena máxima y puso en ventaja al Barcelona justo antes del descanso.
La segunda parte comenzó con el mismo ritmo frenético. El técnico local movió el banquillo y dio entrada a Fran Pérez, quien revolucionó el ataque rayista. La defensa adelantada del Barça fue un regalo para los madrileños, que explotaron los espacios con velocidad y precisión.
Tras varios avisos, Fran Pérez firmó el empate en el minuto 67 con una volea espectacular tras un córner ejecutado por Isi. El disparo, potente y colocado, tocó en el larguero antes de entrar en la portería de un Joan García que hasta entonces había sido infranqueable.
Lejos de conformarse, el Rayo buscó el segundo con insistencia. Isi, Camello, De Frutos… Todos lo intentaron, pero el portero culé respondió con reflejos felinos en varias ocasiones claras. Una parada en un mano a mano con Ratiu y otra a bocajarro ante De Frutos impidieron que los locales se llevasen la victoria.
Por parte del Barcelona, los cambios no surtieron efecto. Rashford y Fermín ingresaron para cambiar el rumbo del encuentro, pero apenas participaron. Lamine bajó su rendimiento en el segundo acto y el equipo de Flick nunca logró recuperar el control del juego.
En los últimos minutos, el conjunto madrileño apretó con más corazón que cabeza, rozando el gol de la victoria. Camello llegó a marcar, pero el tanto fue anulado por fuera de juego. El pitido final certificó un empate que sabe a poco para un Rayo que mereció más y que dejó al campeón vigente sin argumentos ofensivos.
El Barcelona sigue sin convencer en sus salidas, y la presión aumenta para Flick, que ve cómo su equipo depende en exceso de las individualidades. En este caso, Joan García fue el salvador. Por su parte, el Rayo dejó una imagen sólida, valiente y competitiva, confirmando su buen momento en el arranque liguero.
