El Real Madrid sigue su camino impecable en LaLiga con una victoria por 2-0 ante el Espanyol en el Santiago Bernabéu, gracias a dos potentes disparos desde fuera del área. Los goles de Eder Militao en el primer tiempo y de Kylian Mbappé tras el descanso fueron suficientes para asegurar los tres puntos y mantener el liderato en la tabla.
En una tarde más propia de julio que de septiembre, con temperaturas por encima de los 30 grados, el conjunto blanco impuso su ritmo desde el inicio. Xabi Alonso sorprendió con un esquema ofensivo, alineando a cuatro jugadores con vocación de ataque, entre ellos Mastantuono, Mbappé, Gonzalo García y Vinícius. El Espanyol, bien plantado en defensa, resistió durante los primeros minutos, pero acabó cediendo ante la insistencia merengue.
El primer tanto llegó en el minuto 22. En un escenario bloqueado, sin espacios, Militao decidió tomar la iniciativa y conectó un disparo lejano que se coló en la escuadra. Un golazo que desató los aplausos del Bernabéu y obligó al Espanyol a modificar su plan inicial. A partir de ahí, los de Manolo González intentaron estirarse y acercarse al área rival, aunque sin éxito real en sus aproximaciones.
El conjunto visitante tuvo una oportunidad clara antes del descanso, en un balón colgado al área que Calero no alcanzó por centímetros. Fue la única ocasión en la que Courtois se vio exigido en toda la primera parte. Por su parte, Mbappé y Vinícius generaron peligro en la portería de Dmitrovic, aunque sin premio antes del entretiempo.
Nada más comenzar el segundo tiempo, el delantero francés amplió la ventaja con otro disparo certero desde fuera del área. Recibió en la frontal, se perfiló y soltó un derechazo ante el que Dmitrovic no pudo reaccionar a tiempo. Ese segundo tanto resultó decisivo para cortar cualquier intento de reacción por parte del Espanyol.
Con el partido controlado, Xabi Alonso movió el banquillo. Bellingham y Camavinga debutaron esta temporada en los minutos finales, en un ambiente plácido para ambos. El técnico vasco también dio entrada a Brahim y Rodrygo, refrescando al equipo para mantener la intensidad hasta el pitido final.
El Espanyol, pese a su buen arranque de temporada, volvió a quedarse sin puntuar en el Bernabéu, donde no gana desde 1996. Su propuesta defensiva, seria y organizada, no fue suficiente ante un Real Madrid que supo castigar desde la distancia. El cuadro perico apenas logró rematar entre los tres palos y echó en falta mayor profundidad ofensiva.
Con esta victoria, el Real Madrid firma pleno de victorias en cinco jornadas y mantiene su portería a cero tras dos encuentros encajando. Le esperan ahora dos citas importantes: primero visitará al Levante en Valencia, y después jugará el derbi ante el Atlético de Madrid en el Metropolitano.
