El FC Barcelona cerró la temporada 2022-2023 con cierta euforia. Si bien no fueron capaces de pasar de la fase de grupos en la Champions League ni de alcanzar las semifinales en la Europa League, los blaugranas cerraron la campaña con el triunfo en la Supercopa de España y un título liguero que encaminaron relativamente pronto. Sin embargo, la temporada 2023-2024 está dando señales de preocupación, hasta el punto de cuestionarse si Xavi es el entrenador que necesita el club. Sin embargo, ¿qué necesita el Barça para recuperar las sensaciones del año pasado?
La fortaleza defensiva
El Barça de la pasada campaña no ganaba por su increíble delantera, como en años anteriores. Nada más lejos de la realidad: sin Messi, Lewandowski se convirtió en la referencia ofensiva, y aunque tuvo buenas rachas, el equipo no arrasaba ofensivamente como en el pasado. Sin embargo, la defensa de cuatro (Koundé, Araujo, Christensen y Balde o Jordi Alba) fueron más que suficiente para que la casa de apuestas Betfair pusiese siempre como favorito a los culés. En la presente temporada, sin embargo, el club está encajando muchos más goles, como el encuentro ante el Girona o la final de Supercopa contra el Real Madrid han demostrado.
Tampoco ha ayudado la lesión de Marc André Ter Stegen. El guardameta alemán fue un seguro bajo palos el año pasado, pero su lesión de espalda le ha dejado en el dique seco durante dos meses. Iñaki Peña está haciendo un trabajo correcto, pero no está al nivel que Ter Stegen ha demostrado año tras año.
El balón no circula como antes
Una de las características del FC Barcelona en el que Xavi jugó era una movilidad del balón vertiginosa, con un centro del campo de mucha experiencia, pero también con un nivel de juego excepcional. Sergio Busquets, Andrés Iniesta y el propio Xavi Hernández movían la pelota con una agilidad impensable y que habría muchísimos huecos en la defensa rival, que los tres de arriba (pero principalmente Messi) podrían aprovechar prácticamente a placer.
En el Barcelona de hoy en día, si bien hay muchísimo talento, el balón se mueve mucho más lento. Pedri, Frenkie de Jong e İlkay Gündoğan, pese a que son jugadores conocidos por sus grandes habilidades con el esférico, no llegan a implantar la velocidad de juego que sus predecesores. Esto tampoco genera los huecos que el equipo necesita, por lo que los atacantes dependen más de genialidades individuales que del estilo coral que elevó al FC Barcelona a límites insospechados.
Una de las posibles soluciones, además de la obvia que sería fichar, puede ser un gran sacrificio para el club: la renuncia al estilo. Sin embargo, ya el año pasado el FC Barcelona no jugó de la misma manera que antaño… y cuando así lo hizo, las apuestas futbol dieron la razón al entrenador, mejorando sus probabilidades de victoria. Parece impensable por parte del Barcelona, pero quizás ha llegado el momento en el que los resultados importan más que la forma de alcanzarlos.
