Los jugadores del Real Madrid se mostraron sorprendidos ante las quejas de Pep Guardiola y Rodri Hernández sobre el estado del césped del estadio Santiago Bernabéu, después del empate a tres goles en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones. Las declaraciones, percibidas como un ataque del técnico del Manchester City, generaron desconcierto entre los madridistas.
Fuentes del club blanco indicaron a EFE que todos los jugadores que participaron en el partido están «sorprendidos» por las declaraciones de Guardiola, más críticas en los medios con derechos de transmisión y posteriormente suavizadas en rueda de prensa.
En la vuelta al trabajo en la ciudad deportiva de Valdebebas, en la mañana del miércoles, se comentó: «Ojalá todos los campos donde jugamos tuvieran este césped», en referencia al estado del verde. Aunque reconocen que no es perfecto, el club sostiene que está en muy buenas condiciones para un partido de élite, respaldado por el informe de la UEFA previo al encuentro y posteriormente.
Guardiola no fue el único en expresar su opinión sobre el terreno de juego. Rodri también señaló que el césped «no estaba bien» y que les perjudicó en su estilo de juego. No obstante, recordaron que hace una semana jugaron en el mismo campo con la selección española ante Brasil, sin quejas al respecto.
