La relación entre el RC Deportivo de La Coruña y el Ayuntamiento de A Coruña se ha tensado aún más debido al proyecto de la ciudad como sede del Mundial de Fútbol Masculino de 2030. La alcaldesa Inés Rey presentó este sábado el proyecto después de que la FIFA y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) incluyeran el estadio municipal de Riazor en la lista de 11 sedes españolas para el evento deportivo.
«El Mundial de 2030 se celebrará en A Coruña, lo que demuestra una vez más el poder de nuestra ciudad», expresó la alcaldesa, agradeciendo el trabajo conjunto de la Xunta de Galicia, la Diputación Provincial de A Coruña, el Gobierno de España y las federaciones de fútbol española y gallega.
En el acto, Rey estuvo acompañada por el conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes, Diego Calvo; la subdelegada del Gobierno, María Rivas; y los representantes de la Real Federación Gallega de Fútbol, Juan Luis Villamisar y Diego Batalla. Sin embargo, no asistieron representantes del Dépor, quienes argumentaron que recibieron la invitación con muy poco tiempo de antelación.
Ausencia del Dépor y comunicados públicos
El RC Deportivo emitió un comunicado explicando su ausencia en el evento debido a «las agendas» de sus representantes, quienes recibieron la invitación el viernes por la tarde. Además, el club expresó su descontento por no haber sido consultado sobre las prioridades de sus aficionados y la sostenibilidad del club en el proyecto del Mundial.
El club afirmó su compromiso de hacer siempre «lo mejor para la ciudad y para el deportivismo», pero criticó el «modus operandi» del Concello, llamando a un diálogo basado en el respeto mutuo para el beneficio de la ciudad y el club.
La entidad blanquiazul destacó su preocupación por mantener el estadio con un aforo de 32.471 localidades, en consonancia con su base de abonados, mientras que la FIFA exige una reforma que aumente el aforo a 40.000 espectadores como requisito para ser sede del Mundial.
Respuesta de las autoridades
Ante la polémica, la alcaldesa Inés Rey evitó entrar en detalles conflictivos y aseguró que siempre han contado con el Dépor en sus planes. «Quiero agradecer enormemente la colaboración que nos han prestado estos dos años y estoy segura de que vamos a seguir por ese camino», declaró.
Durante la presentación, Rey resaltó el apoyo de otros municipios de la provincia que contribuirán con instalaciones deportivas, plazas hoteleras y comunicaciones, subrayando que el proyecto no solo es para el fútbol, sino que representa una transformación para A Coruña y Galicia.
Compromiso y financiamiento
El conselleiro Diego Calvo reafirmó el compromiso de la Xunta con la candidatura gallega al Mundial y destacó la necesidad de mayor participación y diálogo entre todas las administraciones. Calvo insistió en que la financiación del proyecto debe ser equitativa entre ayuntamientos, diputaciones, comunidades autónomas y el Estado.
La elección de A Coruña como sede fue calificada por Calvo como «una buena noticia para el deporte», aunque subrayó la importancia de una mayor implicación del Consejo Superior de Deportes para asegurar una participación justa en la financiación.
En resumen, mientras la inclusión de A Coruña como sede del Mundial de 2030 ha sido celebrada por las autoridades locales, ha generado tensiones con el RC Deportivo de La Coruña, que busca garantizar que sus necesidades y las de sus aficionados sean adecuadamente consideradas en los planes futuros.
