El Real Madrid se impuso al Athletic Club por la mínima en un partido tenso, que se decidió con un gol sensacional de Fede Valverde en el último suspiro del encuentro. La victoria, sellada en el tiempo añadido, permite al conjunto blanco seguir en la pelea por el campeonato liguero, manteniéndose a cuatro puntos del líder.
El Santiago Bernabéu celebró nuevamente tras tres jornadas sin conocer el triunfo en casa. El ambiente estaba cargado de necesidad, más aún después del reciente golpe europeo frente al Arsenal. Sin embargo, el partido estuvo lejos de ser cómodo. La primera mitad fue insulsa, sin ritmo ni profundidad, con un Madrid espeso en ideas y un Athletic que apenas propuso ofensivamente.
Una primera parte gris
Desde el arranque, el Real Madrid dominó la posesión sin grandes apuros, pero su falta de precisión en los últimos metros fue evidente. Solo Vinícius Jr. inquietó mínimamente a la defensa visitante, intentándolo una y otra vez por la banda izquierda, donde se topó con un correcto Gorosabel. El brasileño estuvo cerca de marcar tras una recuperación en campo rival, pero su disparo no encontró portería.
Por su parte, el Athletic optó por un planteamiento defensivo, sin generar apenas peligro. El dato más revelador fue que en los primeros 45 minutos solo se registró un disparo entre los tres palos, cortesía del conjunto blanco.
Más intensidad tras el descanso
El paso por vestuarios trajo un cambio notable de actitud. El equipo de Carlo Ancelotti salió con otra energía, y en el primer minuto de la segunda parte, Rodrygo protagonizó la primera gran ocasión del encuentro. Poco después, Camavinga estuvo a punto de abrir el marcador tras una gran jugada iniciada por él mismo, que culminó con un pase de Vinícius. Solo la intervención salvadora de Unai Simón evitó el gol.
Con un Tchouaméni muy activo en la recuperación y distribución, el Madrid ganó profundidad. Los cambios tácticos comenzaron a sucederse, y el joven Endrick, recién ingresado, rozó el 1-0 tras un pase de Modric que no pudo controlar correctamente.
Bellingham tuvo dos oportunidades claras de cabeza, ambas cerca de la hora de partido. En una, Simón se lució con una parada espectacular; en la otra, el balón rozó el poste tras un saque de esquina.
Dominio sin recompensa… hasta el final
En la recta final, el Madrid se volcó sobre el área rival, convirtiendo el partido en un asedio. Aitor Paredes salvó a su equipo con una intervención providencial ante Bellingham, que se disponía a rematar dentro del área pequeña. Los centros laterales fueron la tónica ofensiva, pero la defensa del Athletic resistía una y otra vez.
A falta de pocos minutos para el final, Valverde generó peligro con un disparo lejano, preludio del desenlace. Luego, una jugada enrevesada terminó con un gol anulado a Vinícius por fuera de juego de Endrick, lo que mantuvo la incertidumbre hasta el desenlace definitivo.
Golazo de Valverde y éxtasis blanco
Ya en el descuento, cuando todo apuntaba al empate, Fede Valverde sacó de la chistera un gol de bandera. Con un remate impecable con el exterior de su pie derecho, colocó el balón en la escuadra, lejos del alcance de Simón. Una acción individual brillante que decidió un partido espeso y trabado, pero de enorme valor en la lucha por el título.
El Real Madrid suma así tres puntos vitales para seguir el ritmo del Barcelona, que con 73 unidades lidera LaLiga. Los blancos se quedan con 69, manteniendo viva la esperanza a falta de pocas jornadas.
El Athletic, sólido pero sin premio
El conjunto vasco, que llegaba motivado tras su clasificación a semifinales de la Liga Europa, volvió a marcharse del Bernabéu con las manos vacías. Ya son 20 años sin ganar en este estadio, a pesar de una actuación defensiva sólida que solo se vio superada por un destello de calidad en los últimos compases del encuentro.
Con esta derrota, el Athletic se mantiene en la cuarta posición, aunque su ventaja sobre el Villarreal se reduce a cinco puntos. A pesar del traspié, sigue en zona de Champions y con la mirada puesta en el tramo final de una temporada que puede ser histórica para los de Ernesto Valverde.
El Real Madrid, por su parte, encontró el alivio que necesitaba en el momento justo, gracias al talento y determinación de un Fede Valverde que sigue creciendo partido a partido.
